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viernes, 3 de agosto de 2012

Para reflexionar...


En esta época de verano, una frase para reflexionar...creo que sobran las palabras...
AtribuciónNo comercialCompartir bajo la misma licencia Algunos derechos reservados por bdebaca

"Lo que más me sorprende del hombre occidental es que pierde la salud para ganar dinero, después pierde el dinero para recuperar la salud. Y por pensar ansiosamente en el futuro, no disfruta del presente, por lo que no vive ni el presente ni el futuro. Y vive como si no fuera a morir nunca, y muere como si nunca hubiera vivido"

Dalai Lama

viernes, 2 de marzo de 2012

Vas a tener que sacar las manos y remar...




"Si ves la página medio vacía vas a tener que aprender a mirar…si  ves que no avanza na tu barquita,  vas a a tener que sacar las manos y remar…si ves la máquina casi perdía vas a tener que ponerte a arreglar"…
Con esta letras que nos regala el grupo lagarto amarillo se despierta mi convicción acerca de la responsabilidad que tenemos frente a aquello que nos ocurre…Algo así como que algo ponemos para que nos ocurra alguna de las cosas que nos pasan...

Es la responsabilidad que tenemos en aquello de la vida que nos genera insatisfacción y la responsabilidad por tanto para con nuestra felicidad…es la importancia de "coger las riendas de nuestra barquita, sacar las manos y remar"… en vez de esperar a que desde fuera alguien haga algo… 

"Si te parecen igual to los días algo tiene que cambiar…por eso no más"…
Sólo desde la experiencia de la novedad hay crecimiento…sólo desde la experiencia del aquí y ahora, del presente podemos cambiar algo…”dale tu tiempo al tiempo hoy"… ni desde el recuerdo del pasado ni en la proyección del futuro podemos cambiar nada…Sólo desde nuestro presente…”podemos sacar las manos y remar”...
"Deja que te lleve el viento hoy, a  ver el mundo entero"…déjate abandonar a la experiencia del presente, permítete contactar encontrarte con un otro, déjate impregnar de la experiencia, de lo vivido,  muéstrate al otro y a la vida…Desde esa experiencia, hay fluidez, hay espontaneidad y hay cambio…desde la rigidez de los patrones aprendidos…hay repetición y se dificulta el contacto con la novedad, con otro…y se limita el crecimiento…
Esta sensación de rutina en el presente responde a un no cubrir alguna de nuestras necesidades…y por tanto a una insatisfacción que se va cronificando y que necesitamos apartar un poco de nuestra conciencia para “sobrevivir” (no ya vivir)…Desde ahí…restamos energía e intensidad a aquello que vivimos en nuestro presente…y esto se convierte en un modo de funcionar por el mundo, que acaba siendo un patrón de nuestra existencia, algo rígido y difícil de modificar.

Así las insatisfacciones, malestares y desequilibrios inherentes a la vida y al ser humano son muy valiosos en la medida que les prestamos atención, pues nos permiten, detenernos, autorregularnos…cuando hacemos algo con ellos, cuando tomamos la decisión de que “algo va a haber que cambiar”…de “que vamos a tener que aprender a mirar” o de “que vamos a tener que sacar las manos y remar”….por eso no  más…

Es desde ahí donde tenemos la experiencia de que la vida vale la pena ser vivida, de sentirnos valiosos…y fortalecemos nuestra autoestima.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Que tinguem sort

Qué maravilloso sería si pudiéramos vivir nuestras relaciones de una forma tan limpia como la letra de esta canción de Lluis Llach, disfrutando del tiempo compartido y agradecidos incluso cuando decidimos continuar por caminos distintos. Cuando nos cuesta llegar a este punto, podemos estar seguros que  podemos aprender alguna lección sobre nosotros mismos.

Tras la resaca de San Valentín, me pareció una hermosa canción para compartir.





viernes, 3 de febrero de 2012

Cuando me salgo del círculo...




Cada día me descubro maravillada con ese regalo que la vida nos ofrece al llegar al mundo… la presencia, esa capacidad de estar plenamente implicados y comprometidos  con aquello que nos ocupa. Me resulta sencillo descubrirlo en los niños, y me sorprende (y me moviliza) cuando  así lo vivo en los adultos. Estar presente con todo el ser, esa implicación personal en cuerpo y alma, esa escucha interesada…
Por alguna extraña razón la voy perdiendo por el camino… y es quizá ese el modo en el que me voy volviendo copia y perdiendo la originalidad con la que nazco. De nuevo se me hace figura la oportunidad de reaprender a vivir que se me ofrece con cada nueva vida que tengo la suerte de disfrutar de cerca.
En una ocasión escuché a un terapeuta decir "el terapeuta ideal es aquel que está con un paciente sin memoria ni deseo"…
Un  momento en que no existe nada más importante que quién tenemos enfrente.
 Esta experiencia en sí es curativa y terapéutica… (así la salud psicológica guarda relación con la cantidad de relaciones "nutritivas" que acumulo) como lo son  los encuentros con un  otro  donde estoy presente y donde existe ese contacto (en términos gestálticos) que  me “cambia"... Esta es una experiencia que a gran escala tengo cuando  me enamoro, cuando siento que el mundo de repente cambia y yo también…
Esta experiencia también la vivo en el encuentro con la novedad… cuando me “salgo del círculo un poquito” y  experiencio, arriesgo…. crezco… Del otro lado del círculo, bajo el abrigo de lo conocido están “presentes” la monotonía, el hartazgo, el aburrimiento… y con ello la imposibilidad de presencia  en tanto que implicación, compromiso, espontaneidad….
Recuerdo las palabras de Carmen Vazquez cuando alude a la misión de “reencantar la vida” que otorga al terapeuta…
Y me pregunto si no es también misión de padres y educadores que conformamos este sistema educativo que debiera "alentar fuegos en vez de llenar cubos..." , "avivar encuentros" en vez de "consumir momentos"..., transformar sapos en príncipes, ranas en princesas..., círculos en flores y en estrellas...
Y me pregunto, si no es también ésta nuestra misión como adultos.
Y me pregunto, para qué sino para reencantar mi vida y la del prójimo  estoy en el mundo...Y es que sólo con un otro arriesgo , cambio, crezco  y cumplo, o no,  esa “condena” de ser feliz que me impone la vida al nacer..., que condicionará mi modo de vivir, y en último término hasta de morir...

martes, 24 de enero de 2012

Todo cambia. El aquí y ahora

Para la Terapia Gestalt, la experiencia tiene lugar únicamente en el presente, y esto se pone de manifiesto en la importancia que conceden al concepto  de "EL AQUÍ Y EL AHORA", sobre el que Laura Perls escribe: 



Todos los derechos reservados por Benjamín Albiach

“lo que existe aquí y ahora está. El pasado existe ahora como memoria, nostalgia, pesar, resentimiento, fantasías, leyenda o historia. El futuro aquí y ahora existe en el presente real como anticipación, proyectos, ensayo, expectativa, esperanza o pavor y desesperación” 



en contraposición al Psicoanálisis, que tradicionalmente ha estado orientado hacia el pasado, siendo el presente el punto de partida de un viaje hacia atrás en el tiempo psicológico, que se realiza en terapia. Sin embargo, para la Gestalt, lo único permanente es el constante cambio, el AQUÍ Y AHORA es siempre cambiante, y cualquier intento de mantenerlo fijo conduce a la neurosis.

 “No podemos meternos dos veces en el mismo río” (Heráclito)
Intentar permanecer en el pasado, repitiendo patrones de comportamiento que en su día fueron adecuados pero que ahora no nos reportan satisfacción, ni felicidad, desconectándose del presente (lo que Goleman denomina un "secuestro emocional"), sería lo que para la Gestalt definiría un patrón neurótico de conducta. Perls mantenía que la angustia es la brecha entre el ahora y el después, de forma que si estamos en el ahora no podemos sentir angustia. 
Aceptar el cambio, como lo único constante, requiere de una gran apertura a la experiencia, y de una confianza en el entorno y en nosotros mismos como parte inseparable de este. Supone aceptar la rabia, la frustración, el dolor..., en la misma medida que aceptamos la alegría o el amor, y atrevernos a atravesarlos confiando en que todo lo que existe debe ser igual que nosotros mismos, y en que nada permanece eternamente.

Y para disfrutar esta idea de impermanencia, os recomendamos este enlace, con una canción de Mercedes Sossa, que se titula precisamente "Todo cambia"